Cuando estamos consientes de haber cometido errores, es cuando más nos invade la culpa, (al menos eso ocurre generalmente) La síntesis del problema siempre termina siendo; las cosas pasan gracias a una acción primera, las consecuencias negativas seguramente son predecesoras de las malas acciones, causa suficiente para obtener un mal resultado.
Si bien es cierto, “todas las cosas que se hacen se pagan”, no podemos vivir con esa frase a cuestas pensando que sin haber hecho nada, esto podrá perseguirnos por toda la vida, aún haciendo referencia a cualquier otro tipo de eventos que hagamos, sean buenos o malos.
Lo más indicado para pensar en estas situaciones es que luego de haber sufrido un (castigo) (trauma) o (consecuencia no agradable) y una vez haberla asumido, no existe razón alguna de vivir bajo la sombra de un árbol que ya a sido cortado, en esta oportunidad, veremos cómo después de haber experimentado una vivencia bastante “accidentada” (probablemente, cónsona con lo merecido para algunos) esto logra convertirse si se quiere hasta en una oportunidad de recomenzar, traducido a un derecho de comenzar de nuevo… como en una tábula rasa.
“El destino siempre obra a favor de los buenos, el tiempo les da la razón”. Hay muchas cosas que comentar de este episodio, pero quiero referirme en principio a la decisión de Sawyer de dispararle al moribundo. Tal vez, él sea el arquetipo de quienes adversan las tradiciones y cuestionan los códigos de honor, (el código médico, en este caso), dándole el visto bueno a la eutanasia (por ejemplo) por ser “lo que quiere y necesita” el moribundo. El destino cruel (para Sawyer, no para quienes tenemos fe) revela la incompetencia del verdugo y deja bien parado al héroe, Jack… quien de alguna u otra, siempre tendrá la razón.
ResponderEliminarNo sé quien dispone los acontecimientos, ni quien encausa las lecciones de vida de este grupo de sobrevivientes, pero su criterio es muy similar al de Aquel que encausa el destino de quienes aun tenemos Fe en esta era posmoderna.
Tal vez la serie trate más el tema de la Fe que cualquier otro. Un anciano que pregona milagros y que procura amar al prójimo, una joven en busca una segunda oportunidad decidida a no caer en la tentación, un hombre justo que hace el bien a todos y al final absuelve a la mujer pecadora… Díganme que eso no se parece a las buenas noticias que pregona la Fe!!!
La última secuencia es hermosa. Recordé lo que dice C.S. Lewis: “El dolor es el megáfono que Dios utiliza para hablarle a un mundo sordo”. El dolor, en este caso es la tragedia que viven los personajes, lo cual les ha valido para cambiar sus actitudes y comenzar de nuevo: El joven hace las paces con su hermana permitiéndole algo de frivolidad… El iraquí victima de perjurio tiene un gesto amistoso con el nuevo asesino... Ponerte en los zapatos del otro, Qué tremendo ejemplo de cristianismo nos están dando!!!
Ahora, habrá que esperar lo que los marcadores de rating, los expertos en mercadotecnia y la crítica hagan al resto de la serie. Tal vez sea el escepticismo lo que invada los siguientes episodios. No sería malo; después de todo, el Diseñador Inteligente que nos puso a todos en esta isla que llamamos mundo, aislado de cualquier otra criatura del inmenso universo, no ha acabado con los escépticos del planeta.